Reflexiones personales

Niños a la calle

A partir de mañana, domingo 26, y de acuerdo con lo establecido por el Gobierno, los menores de hasta 14 años podrán salir a la calle a pasear una vez al día durante una hora y en horario de 9h a 21h. Además, está permitido que lleven sus juguetes como pelotas, bicicletas, patinetes, etc. Deberán ir acompañados de un adulto, el cual podrá salir hasta con tres niños de forma simultánea. Y con este panorama, la polémica está servida, señores.

Hay quien piensa que es prematuro y que nos arriesgamos a un repunte del contagio; otros opinan que, si se hace con cuidado, es lo adecuado; algunos dicen que ya era hora porque los monstruitos no pueden estar más días sin salir a la calle; existen progenitores que, aún siendo posible, dicen que ellos y sus hijos no saldrán a la calle y hay también quien a las 8:59h am estará esperando en la puerta a que den el pistoletazo de salida. En cualquier caso lo que es un hecho es que no todos los padres hemos afrontado la noticia con la misma actitud, y vaya por delante, creo que hay que respetar todas las opciones.

Sin embargo, me parece obvio pensar que todos estamos condicionados por las circunstancias que vivimos y que nuestras opiniones dependen irremediablemente de ello. También creo que la perspectiva cambia, y mucho, en función de algunos de estos aspectos: número de hijos, edades, forma de ser de los babymonsters o nivel de ansiedad frente al virus de los papás. No es lo mismo estar encerrado en casa con un monstruito pacífico y sosegado que estar confinado con tres monstruitos guerreros de genética ninja. El panorama es bien distinto, la verdad.

En nuestro caso, tenemos en casa las dos versiones posibles. Ya os he comentado alguna vez que Monstruita M y Monstruito C son la noche y el día, en cuanto a forma de ser se refiere.

Por un lado, me consta que, si por ella fuera, Monstruita M podría pasar más días sin salir a la calle. Es verdad que estos días está algo más inquieta, como es lógico, pero por su propia naturaleza, es una niña tranquila (físicamente hablando); es casera, le gusta estar con papá y mamá, es más introvertida que su hermano, se siente cómoda en entornos pequeños y disfruta de la seguridad que le brinda su círculo familiar. En estas seis semanas de confinamiento no ha hecho ni una sola mención a salir a la calle. Y ¡ojo! que esto no quiere decir que no lo necesite; es, simplemente, menos demandante en ese aspecto.

Y después tenemos a Monstruito C. Un alma libre, explorador intrépido por naturaleza y kamikaze de vocación. No para ni un momento; se sube por las paredes (literalmente) y de un tiempo a esta parte deambula por la casa destruyendo todo lo que encuentra a su paso. Rezuma energía por los poros de su piel y el confinamiento se le está haciendo bastante durillo. Como es más pequeño, todavía no habla mucho y no expresa verbalmente su necesidad de salir pero el hecho de que lloriquee y proteste delante de la puerta de casa me parece suficientemente comunicativo, ¿no?

El caso es que el papá de las criaturas y yo hemos decidido que nosotros seremos de esas familias que sí saldremos. Aunque, no os voy a engañar, solo de pensar el tinglado que hay que montar me dan sudores fríos.

Primero, se debe explicar a los little monsters la situación. Se les debe dar pautas precisas de actuación y hay que asegurarse de que las hayan entendido, ahí es nada. Después, ya entrando en faena, hay que, a ser posible y siempre que sean mayores de 3años, salir con mascarillas; por descontado que no pueden tocar nada, por supuesto se debe respetar la distancia de seguridad, recomiendan hacer lavados de manos constantes durante el paseito y después, ya a la vuelta, hay que lavarse bien las manos, desinfectar los juguetes y algunos expertos recomiendan hasta cambiarse de ropa. He leído incluso que algunos profesionales recomiendan una ducha de forma inmediata. Una cosita cómoda, oiga.

Vamos, que para estar una hora en la calle, suponiendo que los monstruitos no quieran volverse antes, necesito media de preparación y dos de recuperación. Me mareo solo de imaginármelo. Pero, ¡en fin!todo sea para que los monstruitos puedan disfrutar un poco al aire libre y puedan desfogarse al menos un ratito. Habrá que ser rigurosos; no queda otra opción.

Así que con mucha emoción y alegría, a lo largo del día de hoy, iremos comentando con los monstruitos la buena nueva y las medidas de seguridad que deberemos tomar mañana. ¡A ver cómo lo encajan ellos!

Coincido plenamente con algunas voces que insisten en que la manera de transmitírselo a los pequeños es importante. Para ellos tiene que ser un desahogo, no un motivo más de ansiedad. Si los papás mostramos miedo o inquietud, ellos lo percibirán y así lo vivirán. Es esencial que les trasmitamos que esta es una buena oportunidad para demostrar lo responsables que son. Estoy segura de que, una vez más, nos van a sorprender y van a ser capaces de hacerlo genial.

¿Y vosotros, qué opináis? ¿Saldréis a la calle con los más pequeños? ¿Os parece una buena decisión? ¿O pensáis que es pronto todavía?

7 comentarios en “Niños a la calle”

  1. Creo que nosotros seremos de los que estaremos a las 8:59 esperando el pistoletazo de salida, los dos mayores lo están deseando y a la peque le vendrá genial. Y luego tenemos la suerte en este caso de que al vivir en el rural, nos resultará más fácil cumplir con las indicaciones, sobre todo el distanciamiento social.
    Suerte para mañana 😘

    Le gusta a 1 persona

  2. Nosotros también saldremos. Al margen de que los padres lo necesitamos creo que, sobre todo, los niños. Me consta que los pediatras se están encontrando con cuadros bastante preocupantes en muchos niños durante este confinamiento y aunque mis hijas , a priori, no los muestran no quiero forzar más, la verdad. Quiero expresar también por aquí por sí a alguien le puede ayudar que yo he estado trabajando fuera de casa durante todo este tiempo y eso que parece tan complicado como la mascarilla, lavarse las manos, cambiarse la ropa… es un poco rollo pero en cuanto lo has hecho dos dias está interiorizado y además cuando ya sales por la puerta un par de veces, esa psicosis a contagiarte pasa bastante…. Aún así, entiendo perfectamente y obviamente respeto a la gente que tiene miedo y no va a salir.
    Pienso como tú Elena y creo que los niños lo van a hacer muy bien, al final es más natural salir un rato por la mañana con el patín que todo lo q ha sucedido hasta ahora y aún así lo han comprendido.
    Ánimo a todo, ya se va viendo la luz!!
    Gracias por este blog, me encanta….

    Le gusta a 1 persona

  3. Nosotros también seremos de los que salgan. Tomaremos todas las medidas necesarias pero toca dejarles ser libres y serlo nosotros.
    Nos han dado durante estos dias de nuevo muchas lecciones y seguramente ahora nos las vuelvan a dar. Yo confío en ellos.
    Un besito 🤗

    Me gusta

  4. Particularmente creo que, tomando las debidas precauciones y sin exagerar éstas, va a ser una iniciativa beneficiosa para los peques, tanto física como anímicamente. En muchas ocasiones ellos no pueden (o no saben) transmitirnos sus sentimientos, pero no debemos olvidar que esta experiencia forzosa que les ha tocado vivir ha interrumpido de forma drástica su ritmo habitual de vida. Dejémosles recuperar un poquito de él. Será bueno, seguro.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s