Crianza en el día a día, Educación, Reflexiones personales

Por una infancia sin sexismo

Los alumnos que me “sufren” saben cuánto me preocupa el tema del sexismo en la infancia. De hecho, y para que os hagáis una idea, la línea de investigación que yo ofrezco a mis alumnos de TFG se titula: Estereotipos de género en la literatura infantil.

Afortunadamente, y cada vez más, una gran mayoría de la población tiene identificadas cuáles son las conductas sexistas o aquellos estereotipos de género que durante mucho tiempo nos han acompañado a lo largo de la historia y que tanto daño hacen a la sociedad. De hecho, me congratula ver que cada vez es más frecuente la eliminación de esos micro-machismos que hasta hace poco nos salían de forma de casi automática. Sin embargo, esto que empieza a ser visible en el mundo adulto, es todavía muy común en la infancia.

Esta es la razón por la cual todavía a veces les contamos a los monstruitos cuentos en los que un príncipe valiente y gallardo salva a una princesa lánguida e indefensa. O es el motivo por el cual se les regala pelotas y coches a los niños y muñecas y sets de peluquería a las niñas.

Así que desde aquí, hoy quiero reivindicar una infancia sin roles de genero preconcebidos. Y no porque quiera ser la más moderna, sino porque, en primer lugar, esto es fundamental para su desarrollo integral y porque, además, es la forma más eficaz que tenemos de eliminar una de las lacras más mortíferas que tenemos en nuestra sociedad actual: la violencia de género.

Pero sin entrar en este tema tan escabroso y delicado a la vez, quisiera volver al plano infantil. Y es que el juego simbólico (que no es otra cosa que el “jugar a ser”) contribuye a desarrollar su capacidad imaginativa, favorece el desarrollo cognitivo, la socialización y les ayuda a comprender el mundo que les rodea. Por eso es tan importante que los monstruitos, con independencia de su sexo biológico, jueguen a ser papás y mamás, médicos, profesores, princesas, piratas, indios o cocineros.

Por eso me gustaría incidir en la idea de que no hay juguetes de niños o de niñas; simplemente hay juguetes para jugar. ¿Esto significa que las niñas ya no pueden ser princesas? ¡Obviamente, no! Las niñas jugarán mil veces a ser princesas, pero si el ambiente y los estímulos son los adecuados también jugarán a ser cirujanas, científicas, barrenderas, futbolistas o músicas. De la misma forma que si conseguimos eliminar el sexismo del mundo infantil los niños podrán cuidar a sus bebés, ser los más temibles piratas, pintarse las uñas de colores brillantes o ser maquinistas de tren. Y aunque esto pueda parecer muy obvio, la triste realidad es que los datos nos dicen que no lo es tanto.

Hace no mucho leí una noticia que me puso los pelos de punta. Describía como, a partir de los 7-8 años a las niñas se les deja de regalar juegos de ciencia para convertir los juegos que implican el cuidado de los demás en el juguete estrella. Así que, aunque parezca mentira, todavía hoy, a una determinada edad, pasamos a regalar a las niñas muñecas, carritos de bebés o maletines y disfraces de enfermera mientras que a los niños se les obsequia con juegos de experimentación, lógica o simplemente juguetes que promueven el ejercicio físico. ¿No os parece triste? Estamos relegando a las niñas a las tareas de cuidado mientras impulsamos a los niños al camino de la ciencia o el deporte. A mí me parece que da mucho que pensar.

Por otro lado, no me sorprendió que el artículo hablase de niños no tan pequeños. Y es que la democratización de algunas pedagogías innovadoras ha hecho que muchos de los hogares en los que hay babymonsters se llenen de juguetes educativos, de madera, de muchos colores y exentos de cualquier tipo de connotación de género. Sin embargo, parece que una vez que pasamos esa primera barrera de la primera infancia, volvemos a incurrir en los mismos errores de siempre.

Y eso, me asusta un poco la verdad. A día de hoy confieso que tengo la casa llena de juguetes. Unos más pedagógicos que otros, todo sea dicho. A los monstruitos les encanta el famoso arcoíris, las construcciones y los encajables de madera, las bandejas sensoriales o la caja de luz. Pero también tenemos juguetes más comerciales como la clásica cocinita con sus consabidos cacharritos, el carrito de bebé, los coches pequeños o un set de peluquería. ¡Y también disfrutan un montón con ellos! Pero, aunque soy una fiel defensora de los juguetes educativos y la literatura como regalo, os diré que no me importa. Y no me importa porque aquí hay una máxima: todos podemos jugar con todo.

Me encanta ver cómo la monstruita M pasa ratos eternos haciendo construcciones o jugando a “hacer ciencia”-como dice ella-. Y me entusiasma ver que el monstruito C prepara platos exquisitos en la cocinita o empuja a su bebé en la sillita. Por supuesto, también en muchas ocasiones se invierten los roles, como es lógico.

Y teniendo en cuenta esto, la pregunta es: si somos capaces de hacerlo con los más pequeños, ¿por qué no lo hacemos con los monstruitos un poco más mayores? Yo estoy decidida a hacerlo cuando me llegue el momento. ¿Lo estás tú?

Desde aquí os invito a que reflexionéis un poquito sobre el tema y que la próxima vez que tengáis que comprar o regalar un juguete simplemente busquéis uno que le podría gustar a cualquier niño de su clase. Esos son los mejores. ¡No fallan nunca! (Y aquí va mi coletilla final de profesora de Literatura: “si no encontráis el juguete perfecto, un buen cuento siempre es un regalo ideal” 😉)

1 comentario en “Por una infancia sin sexismo”

  1. Es vital que ellos interioricen esa igualdad desde los primeros momentos; será determinante para contribuir, en su día de mañana, a normalizar esa deseable situación.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s