Educación, Reflexiones personales

El arte por el arte

Desde que ha empezado el confinamiento las redes sociales, y en especial los perfiles de madres, padres y maestros, se han llenado de actividades, retos, recursos e ideas para hacer con los más pequeños en casa.

Hay un mundo inmenso de posibilidades. Infinidad de ideas para trabajar la prescritura y la lectoescritura, el área lógico matemática y también las ciencias. Pero desde luego si hay un área que inunda nuestros dispositivos electrónicos hoy, esa es, sin duda, el área de Educación Artística.

Miles de vídeos e imágenes nos muestran la cantidad de cosas preciosas que se pueden hacer con un poco de imaginación. Es verdad que algunas requieren materiales algo más específicos, pero muchas se pueden llevar a cabo con cosas que casi siempre tenemos por casa.

La cuestión es que creo que, aunque muchos ya lo sabíamos, esta cuarentena ha terminado de poner de manifiesto la importancia de la Educación Artística en el proceso de aprendizaje de nuestros hijos.

Si nos damos cuenta, el resto de las áreas de conocimiento se pueden trabajar a través del arte. Por poner algunos ejemplos: modelaje de plastilina, pintura de dedos y bandejas sensoriales para trabajar la prescritura; dibujos, maquetas y collages para estudiar historia, geografía o ciencias naturales; canciones para aprender inglés; tarjetas recortables, actividades con materiales reciclados y témperas para darle alegría a la lógica y a las matemáticas… Y esto son solo algunos de los ejemplos más básicos que me vienen ahora a la mente.

Sin embargo, hay que señalar que la Educación Artística no es solo un área transversal o vehicular para trabajar otros conocimientos. Está claro que es una ayuda, eso es indudable. Pero es que además, ésta tiene un gran valor en sí misma. Trabajando el arte de forma integral con los más pequeños fomentamos su creatividad, les ayudamos a favorecer su autoestima, se desarrollan habilidades de motricidad, educamos el gusto estético y nos permite aprender mucho sobre la gestión de emociones. Es un área de conocimiento que, por lo general, resulta intrínsecamente lúdica por lo que resulta ideal si queremos que nuestros monstruitos disfruten aprendiendo y, además, está demostrado que genera una alta actividad cerebral. Y seguro que mis compañeros del área de artística podrían enumerar un sinfín de competencias propias más que se consiguen a través de dicha disciplina.

Opino, por tanto, que este es buen momento para reivindicar el valor de este área ya que, tradicionalmente, ha sido terriblemente denostada. Durante mucho tiempo se ha considerado que estas materias eran fáciles o superfluas en el proceso de aprendizaje de los alumnos. De hecho, se han llegado a llamar “asignaturas María” de forma despectiva y dando a entender que no eran dignas de nuestra atención.

Nunca es tarde si la dicha es buena”, dice el refrán. Y estoy segura de que muchos padres que me leen ahora y que tienen a sus monstruitos en casa están cayendo en la cuenta de lo imprescindible que resultan estas materias en la educación de nuestros hijos.

Por eso esta es también la ocasión idónea para empezar a llamar a las cosas por su nombre adecuado. El concepto “manualidades” no es que sea literalmente incorrecto ya que nuestro diccionario dice que se trata de trabajos realizados con las manos; pero es un término que está en desuso en el ámbito escolar. Lo mismo pasa con la “Plástica” es una palabra que está desfasada. Actualmente hablamos, en primer lugar, de trabajos artísticos y la asignatura se llama Educación Artística. Y puede parecer una nimiedad pero el lenguaje es una de las herramientas más potentes que tenemos los seres humanos para dignificar y poner en valor las cosas. Así que, desde aquí, un pequeño llamamiento a que comencemos a llamar las cosas por su nombre apropiado. Ya casi nadie habla de gimnasia para referirse a la Educación Física, pues esto es lo mismo.

Y termino estas líneas proponiendo un ejercicio de reflexión a toda la comunidad educativa. Me refiero a los directores y gestores de centros, docentes, padres y cualquiera que participe activamente en las decisiones relativas a la educación de los pequeños monstruitos, incluso la clase política, la cual, lamentablemente, no me parece que tenga demasiada competencia para opinar de estos asuntos, aunque lo haga… pero esa es otra historia en la que no voy a entrar. El caso es que, como os decía, a lo mejor es momento de plantearse la importancia que tienen estas materias en el currículo oficial escolar, ¿no? Veo que esta es una buena oportunidad para dotarlas de la importancia que realmente tienen. ¿No creéis?

1 comentario en “El arte por el arte”

  1. Homenaje a los artífices en el día a día de la mencionada Educación Artística, sin olvidar a esas mamás y a esos papás que, en días tan complicados como los que estamos viviendo, están dando muestras de habilidades casi olvidadas y sobre todo, están poniendo de manifiesto una paciencia y cariño dignos de destacarse. Sois unos artistas¡¡¡

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s