CMV

Junio: mes internacional del CMV

Ayer empezó junio y con él, el mes internacional para la concienciación del Citomegalovirus (CMV).

Y es que todos los que vivimos esta enfermedad de cerca sabemos que, lamentablemente, para la gran mayoría de mamás y embarazadas el CMV es un gran desconocido.

El CMV es un virus de la familia del herpes simplex como puede serlo la varicela, el herpes zoster o la mononucleosis. En este caso, si una persona sana se contagia sufrirá un proceso gripal común (algo de fiebre, cansancio, malestar físico) sin mayores complicaciones. El problema viene cuando la persona infectada tiene el sistema inmunodeprimido o está embarazada. Al ser un virus placentario (que puede atravesar la placenta) el contagio del feto puede llegar a ser muy peligroso y provocar secuelas muy serias.

Hablamos de hipoacusia, ceguera, parálisis cerebral, microcefalia, retraso motor y discapacidad intelectual, entre otras. Ninguna broma, como veis.

Cada año, 1 de 150 niños nace infectado de Citomegalovirus. Una prevalencia mucho mayor que la del Síndrome de Down, la toxoplasmosis o la espína bífida. Y sin embargo hay infinidad de madres que no han oído hablar de ello jamás.

Lamentablemente, la desinformación es un denominador común en muchas de las mujeres gestantes. Y aunque el personal sanitario cada vez empieza a estar más concienciado, todavía hoy la detección del CMV no tiene un protocolo estandarizado en todas las Conunidades Autónomas. De hecho, incluso dentro de la misma Comunidad, que te pidan los anticuerpos de CMV en la analítica, o no, dependerá del hospital y/o ginecólogo que te toque. De locos.

Esto es a todas luces incomprensible, sobre todo teniendo en cuenta que saber si tu bebé ha nacido contagiado es fundamental para poder ponerle el tratamiento del antiviral y proporcionarle toda la atención médica necesaria tan vital para su desarrollo en los primeros meses de vida.

Además, el Citomegalovirus se conoce también como la enfermedad del hermano mayor. Y aunque no me gusta nada este nombre porque estigmatiza a los niños, creo que es una descripción muy gráfica del mayor foco de contagio que existe: los niños. El CMV se contagia a través de los fluidos corporales: saliva, lágrimas, orina… Por eso, tanto las profesoras gestantes de las primeras etapas educativas como las embarazadas que ya tengan otro hijo en edad preescolar, son población de riesgo. Esto se debe a la dificultad que entraña estar rodeado de monstruitos pequeños y no tener contacto con sus fluidos.

En este sentido, hay una serie de medidas muy básicas que son fundamentales para la prevención. Os las enumero:

  • No compartir los cubiertos con los peques. Parece muy fácil pero todas las mamás hacemos muchas veces ese gesto involuntario de dar a probar algo a los minimonsters de nuestra propio tenedor, por ejemplo. O terminar su yogurt o un simple helado con la misma cucharilla. Esto hay que evitarlo.
  • No dar besitos en la boca, ni muy cerca. No todas las mamás dan besos en los labios a sus hijos pero si estás embarazada hay que evitarlo. Mejor besos en la frente o en la manita.
  • Lavarse las manos después del cambio de pañal. Lo normal es que cuando terminamos de cambiar el pañal de un peque, especialmente si ha defecado, todas nos lavemos las manos. Pero a veces, si toca cambiar un pipí rápido se nos puede olvidar. Hay que tenerlo presente.
  • Extremar la higiene de juguetes y elementos como mordedores, chupetes y sonajeros que los peques se llevan a la boca con más frecuencia.

Son actuaciones muy sencillas y que ayudan a evitar el contagio. Sin embargo, a pesar de lo simple que pueda parecer prevenirlo, el CMV sigue siendo la infeccion congénita más frecuente en los países desarrollados. Y, aún así, continúa siendo el gran olvidado en la mayoría de las consultas ginecológicas ya que son muchas las mamás que lo han sido sin siquiera conocer su existencia.

¿Por qué? Pues las que lo vivimos no lo entendemos, la verdad. Nos parece que no tiene mucho sentido que con una prevalencia de contagio tan alta todavía sigamos sin un protocolo claro de detección del virus. Una de las razones “clínicas” que desde la comunidad médica se suele dar reside en el hecho de que es una enfermedad muy extendida. Se estima que más de un 70% de la población lo pasará a lo largo de su vida adulta. Y porque, hasta hace muy poquito, el CMV no tenía tratamiento. De hecho, a día de hoy, el método terapéutico existente tiene todavía muchas limitaciones. La aplicación del mismo dependerá de varios factores, como, por ejemplo, el trimestre de contagio entre otros.

Pero poco a poco se va haciendo el camino y afortunadamente, y aunque ya os digo que no todas las mamás son susceptibles de ser tratadas, cada vez son más las que, habiéndose detectado la infección durante el periodo de gestación, se están beneficiando de un tratamiento prenatal que puede paliar la gravedad de las secuelas. Por eso es tan importante que si estás embarazada, y especialmente si eres población de riesgo, pidas a tu médico que incluya los anticuerpos del Citomegalovirus en la analítica trimestral.

Esta es la razón por la que la Asociación de Familias CMV (@familiascmv en Instagram), y a la cual pertenezco, aprovecha que junio es el mes Internacional de su concienciación para hacerse aún más presente. Informar a las futuras mamás y conseguir que el protocolo de detección se convierta en una prueba rutinaria más durante el periodo de gestación son dos de los objetivos principales de la asociación. Pero además, también brindan apoyo personal y profesional a todo el que lo necesite. Organizan encuentros entre familias y colaboran estrechamente con los médicos especialistas en Citomegalovirus para seguir batallando contra el maldito bicho. Así que si lo necesitáis, no lo dudéis y no dejéis de poneros en contacto con ellas.

Y termino ya, pero por supuesto no puedo dejar de mostrar todo mi agradecimiento a la Asociación por su gran labor y mandar todo mi apoyo a las familias que conviven día a día con este virus. Al fin y al cabo, ya sabéis lo que decimos siempre: ¡nuestros peques son unos campeones! Son los #CMVwarriors.

1 comentario en “Junio: mes internacional del CMV”

  1. Efectivamente, son unos campeones y sus familias, también. Comienza a ser una preocupación global, ya que, como se indica en el artículo, se trata de una patología mucho más extendida de lo que creemos, de la que se conoce poco y cuyo tratamiento avanza con desesperante lentitud. Ya hay iniciativas a nivel mundial para detectar cuanto antes dicha patología y prevenir sus consecuencias. Mantengamos la esperanza.

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